viernes, 26 de agosto de 2016

2016-08-25, Conjunción Saturno-Marte-Antares

Durante estos días podemos observar en el cielo, a simple vista o ayudados por unos simples prismáticos 10x50, una interesante conjunción protagonizada por Saturno, Marte y Antares.

Por poco que nos fijemos, comprobaremos que la estrella más brillante de la constelación de Scorpius presenta un color marcadamente rojizo gracias a su clase espectral M1.5Iab-Ib.

Si a ello le unimos el hecho de que aproximadamente cada 23 meses podemos encontrar al planeta Marte transitando cerca de ella, comprenderemos la razón por la que los antiguos griegos bautizaron a Alpha Scorpii como Antares.

El nombre Antares deriva del griego Anti-Ares, o lo que es lo mismo, el rival de Ares, el dios de la guerra que los romanos designaron como Marte.

La noche del 25 de agosto de 2016 me encontraba en Barcelona añorando los cielos oscuros de mi pueblo, pero a pesar de mis lamentaciones no pude evitar sentirme atraído por la fuerza cromática de Marte y Antares, separados por unos 2º y la presencia en las cercanías de un potente Saturno.

Fotografié la espectacular panorámica con mi Nikon D5100:



Monté mis prismáticos Olympus DPS I - 10x50 en el trípode y me dispuse a disfrutar un poco de la belleza que ofrecía esta conjunción plasmando lo que podía ver sobre el papel:



El dibujo abarca unos 10º-12º, es decir, unos dos campos que ofrecen los 10x50. En primer lugar me fijé en Saturno, con el que me di cuenta de la importancia de montar los prismáticos en un trípode a la hora de hacer una observación más detenida del cielo.

Cuando lo estaba observando con los binoculares a pulso, lo notaba como si fuera una estrella brillante más, sin embargo, al usar el trípode, pude apreciar perfectamente su forma ovalada. Eso sí, sin llegar a distinguir los anillos.

Me desplacé un poco hacia el Sur y entraron en escena el planeta y su rival. Marte mucho más brillante, su rival, Antares, a pesar de sus esfuerzos, quedaba relegada a personaje secundario. Eso sí, el conjunto soberbio.

A pesar de todo, no tardé en volver a lamentar el hecho de tener que observar con tanta contaminación lumínica. Recordé las maravillas que pude observar con los prismáticos en julio de 2015 (http://laorilladelcosmos.blogspot.com.es/2015/07/disfrutando-de-scorpius-con-unos.html) desde un cielo oscuro y comprobé de manera lamentable que con la contaminación lumínica barcelonesa no era capaz ni de adivinar la presencia de M4 al lado de Antares.

Antes de dar por terminada la observación, también pude constatar el hecho que muchas veces se comenta para poder distinguir si nos encontramos ante un planeta o una simple estrella. Las estrellas parpadean, los planetas no. Antares bailaba un poco, Marte, a pesar de su potente magnitud, presentaba una vista mayestática.

Sea desde unos cielos oscuros, o desde unos contaminados lumínicamente, no desaprovechéis la ocasión de disfrutar de esta bonita conjunción y de presenciar por vosotros mismos el duelo Marte-Antares con Saturno como testigo de excepción.


Marte
AR: 16h 33m
Dec: -24º 45’
Constelación: Scorpius
Magnitud Aparente: -0,37
Tamaño Angular: 11”
Disco iluminado: 85%
Distancia desde la Tierra: 0,860 U.A.


Saturno
AR: 16h 33m
Dec: -20º 21’
Constelación: Ophiuchus
Magnitud Aparente: 0,45
Tamaño Angular: 17”
Disco iluminado: 99,75%
Distancia desde la Tierra: 9,866 U.A.


Antares
AR: 16h 29m
Dec: -26º 26’
Constelación: Scorpius
Magnitud Aparente: 1,03
Distancia desde la Tierra: 604 años luz

viernes, 19 de agosto de 2016

Mons Rümker

En ocasiones podemos observar la Luna de tal manera que a uno le da la sensación de estar orbitándola en una nave.

Cuando la posición de la Luna y la disposición óptica que utilizo me permiten disfrutar de esta experiencia, para mí son momentos que me proporcionan vistas de extraordinaria belleza.

El 15 de agosto de 2016 coincidía con una de esas ocasiones y no desaproveché la oportunidad de dar un paseo por el terminador en el décimo tercer día de lunación.

Mientras estaba “sobrevolando” la zona de Aristarchus, reparé que casi en la línea del terminador había una formación muy peculiar. Tal como le estaba dando la luz solar destacaba de forma casi tridimensional.

No pude aguantarme y abrí el Virtual Moon Atlas. Busqué la zona en cuestión y vi que se trataba de Mons Rümker.


Virtual Moon Atlas
Imposible plasmar sobre el papel lo espectacular que se apreciaba a través del ocular.


Surgiendo por entre la lava del Oceanus Procellarum, una sombra aislada en un paraje basáltico, que por efecto de la perspectiva parece dar, como comentaba antes, un aspecto tridimensional a la Luna. Es espectacular. La cercanía de Aristarchus eclipsa a Mons Rümker, pero sin duda, observado en el momento adecuado, su magnificencia es indiscutible.

Mons Rümker es un paraje de origen volcánico formado por un conjunto de domos lunares que se extiende a lo largo de unos 70 km y que sus zonas más elevadas no superan los 1.100m. Es la formación volcánica conocida más extensa de la Luna.

Se han contabilizado unos 30 domos, algunos de ellos con pequeños cratercillos en su parte superior.

Con el SC de 127mm tan sólo fui capaz de ver la elevación que surge del océano de lava y la sombra que proyectaba. No sé si con mi SC de 235mm sería capaz de distinguir algunos de estos domos que forman Mons Rümker, pero independientemente de lo que pueda percibir con mayor abertura, tan pronto tenga ocasión volveré a observar este rincón lunar.

No quise dejarlo sin hacer una foto de familia junto a Aristarchus. Tampoco conseguí el efecto que disfrutaba en visual, pero creo que por lo menos dará una idea de lo que he comentado.


Gracias a la sonda Kaguya, podemos acercarnos un poco más a esta preciosa zona:



martes, 16 de agosto de 2016

Fotografía de la Zona de Aristarchus

La noche del 15 al 16 de Agosto de 2016 la Luna fue la gran protagonista. El hecho de estar en el decimotercer día de lunación y encontrarse iluminada en un 93% de su superficie, no dejaba muchas más alternativas.

Decidí centrarme en la zona de los cráteres Marius, Reiner y Reiner Gamma, así como la de Schikard, Wargetin, Nasmyth y Phocylides, ambas realmente espectaculares. Pero mientras las estaba fotografiando no pude evitar desviarme hacia Aristarchus y compañía.


No me entretuve demasiado, lo suficiente como para sacar esta imagen y deleitarme unos minutos con Aristarchus, Herodotus, Vallis Schroteri, Montes Agricola, Prinz… una verdadera maravilla. Nunca me canso de observar este bello y excepcional paraje lunar.