domingo, 22 de abril de 2018

Las fases de Venus - el planeta el 20-4-18

Ya expliqué en el blog mi particular historia de infancia con Venus:

https://laorilladelcosmos.blogspot.com.es/2009/04/la-estrella-luna.html

Y ahora, aunque de una forma diferente, continúa atrayéndome su observación. El hecho de presentar fases como la Luna es un buen aliciente para realizar un seguimiento telescópico de este planeta.

En este gráfico que he elaborado se muestras las diferentes fases que Venus presenta desde la perspectiva de la Tierra. Y de las cosas que más me llaman la atención es que cuanto más reducida es la fase, más brilla Venus en el cielo.


Después de la bonita conjunción que ofreció Venus junto a la Luna el 17 de abril de 2018, recién puesto el Sol el 20 de abril de 2018, decidí sacar el telescopio al balcón para poder observar el aspecto que ofrecía el planeta a través del ocular.

Esta es la foto que hice a foco primario del SC de 127mm con la cámara ASI120MM. Con un diámetro aparente de 11”, brillaba con una magnitud de -3,9 y presentaba una superficie iluminada en un 90,68%


Es interesante compararlo con mi observación de diciembre del 2016, con una magnitud de -4,2 y con un 60,9% de superficie iluminada.


Y esta otra de junio de 2015, magnitud -4,42 y 37% de superficie iluminada.


Venus, siempre espectacular.

viernes, 20 de abril de 2018

Conjunción Luna-Venus el 17-4-18

Suele ser habitual que las circunstancias de la vida provoquen que los aficionados a la gustaría. Cada cual tiene sus condicionantes propios, pero la realidad es que llega un momento en que lamentamos haber perdido esos días en que nuestra única preocupación era planificar observaciones, consultar el tiempo previsto y sacar el telescopio para disfrutar tranquilamente de una noche bajo las estrellas.

Pero si a uno le gusta realmente la observación astronómica, cuando se ve inmerso en una época de vacas flacas no deja completamente de lado la afición, si no que suele volver a los orígenes, cuando observar el cielo a simple vista era capaz de provocarnos una gran admiración.

Esta misma sensación la experimenté el martes pasado, 17 de abril de 2018. Salí al balcón de casa justo después de la puesta de Sol y, al cabo de un rato pude contemplar una joven Luna mostrando una fina línea delgada iluminada enfrentada al resto iluminado por la luz cenicienta y acompañada por un brillante Venus cerca de ella.

Al cabo de un rato no pude resistirme y saqué la cámara para inmortalizar el momento:




Cuando quise darme cuenta, ya empezaban a desaparecer detrás de la montaña, y no pude evitar una sonrisa al recordar cuando era pequeño y mi imaginación volaba cuando contemplaba este tipo de conjunciones.

Estoy contento porqué, en cierto modo, mantengo la capacidad de disfrutar de estas pequeñas cosas de la vida, al igual que cuando era niño.

sábado, 14 de abril de 2018

NGC4725, galaxia en Coma Berenices

NGC4725 es una bonita y asequible galaxia en Coma Berenices, siempre y cuando las condiciones de observación se muestren favorables. De lo contrario pasará lo que me ocurrió la noche del 23 de febrero de 2018 con ella.

La Luna brillaba en un 56% de su superficie y la transparencia no era muy buena por culpa de las brumas que de manera sutil estaban presentes por todas partes, pero a pesar de ello quise echar un vistazo a esta galaxia con mi SC de 235mm.

Después de dejarme la vista y la paciencia con NGC4725, termino apreciando con cierto esfuerzo un núcleo compacto, brillante y, con la vista bien adaptada, ciertamente presente. Con más tiempo, veo que se encuentra envuelto por un halo difuso, esquivo, y que muestra sus límites bien definidos

Este es el dibujo que hice de lo que pude apreciar:



Y después, intentando exprimirla un poco más sin demasiado éxito, pienso: “Mira lo que te ha costado percibirla. Mira lo pequeña que la ves. Y ahora, reflexiona sobre el tamaño real de esta galaxia, y lo que realmente es. E intenta imaginar la distancia a la que se encuentra para que yo la acabe viendo de esta manera”.

Y es entonces, cuando me doy cuenta que el tiempo invertido y los grandes esfuerzos que he dedicado para ver una manchita blanquecina envuelta en un halo evanescente, toma todo su verdadero sentido.

Carta generada con Cartes du Ciel
Situada a unos 2º al Sur-Sureste de 31 Com, NGC4725 se encuentra a unos 42 millones de años luz de distancia, y se trata de una galaxia de tipo SAB(r)ab pec cuya principal peculiaridad es la de tener tan sólo un brazo espiral, a diferencia de los varios que suelen ser habituales.

Brilla con magnitud 10,1 y tiene un tamaño aparente de 10,7’x7,6’, aunque en realidad nos encontramos con una galaxia con una magnitud absoluta de -21,5 y que  se extiende a lo largo de 130.000 años luz.

Aladin Lite
Como comentaba al principio, una galaxia asequible y atractiva que merece que le dediquemos algo de atención cuando naveguemos a través de la constelación de Coma Berenices a la caza de lejanas galaxias.

viernes, 6 de abril de 2018

Aristóteles, Eudoxus y Egede

Hacia el sexto día de lunación podemos contemplar una pareja de cráteres asequibles a cualquier telescopio y que nos van a proporcionar unas bellas vistas lunares. Se trata de Aristóteles y Eudoxus.

Virtual Moon Atlas
Este dibujo lo hice durante la observación de esta interesante zona lunar el 8 de octubre de 2016, ya en los 7,75 días de lunación. Empezaba a practicar con la técnica del dibujo lunar blanco sobre negro y pensé que serían unos cráteres adecuados para ello.


Aristóteles es el cráter más grande que aparece en el dibujo. Presenta unos 87 km de diámetro y se trata de un cráter circular, aunque por su situación y desde nuestra perspectiva, lo vemos de forma ovalada. Sus paredes se elevan unos 3.700m y son realmente espectaculares. En la Oeste se pude apreciar perfectamente las terrazas que lo envuelven, mientras que en su parte Este, los rayos del Sol provocaban un bonito contraste de luces y sombras. El suelo del cráter se veía bastante liso, a excepción de alguna que otra pequeña elevación en el centro. En el borde Este, tocando a Aristóteles, se aprecia un pequeño cráter de 30 km de diámetro, que queda bastante disimulado debido a que el terminador lunar ya queda bastante alejado de la zona.

Eudoxus es el siguiente cráter que podemos encontrar al Sur de Aristóteles. Con sus 68km de diámetro y 3.375km de altura destacaría por méritos propios en cualquier zona lunar, pero en su caso, la presencia de Aristóteles lo eclipsa un poco. Curiosamente, la parte Este se encuentra sumida en una profunda oscuridad, al contrario que pasaba con Aristóteles, que presentaba los claroscuros que comentaba anteriormente, mientras que la vertiente Oeste brilla con más fuerza. La base del cráter se muestra un tanto irregular, apreciando en él bastantes pequeñas colinas.

Además de la magnificencia de estos dos cráteres, me llama la atención la cadena semicircular de colinas que los unen que me sugieren un rabillo de cereza. Al Oeste de esta formación se encuentra Egede, la contraposición a Aristóteles y Eudoxus, ya que es más pequeño, tan sólo 35km de diámetro, menos elevado, 400m, y semi-sumergido por la lava proveniente de Mare Frigoris.

Como la noche acompañaba, además del dibujo quise hacer una fotografía de recuerdo, que enmarca mejor la zona de estos cráteres.


En definitiva, Aristóteles y Eudoxus se encuentran dentro de la categoría de cráteres lunares de visita obligada para cualquier tipo de telescopio.

sábado, 24 de marzo de 2018

NGC3607, NGC3608 y NGC3605 el otro triplete de Leo

No es el famoso Triplete de Leo (M65, M66 y NGC3628), no resulta tan evidente y nos exige mucho más esfuerzo, pero NGC3607, NGC3608 y NGC3605 nos ofrecen también el magnífico espectáculo de estar contemplando tres galaxias en el mismo campo del ocular.

Carta generada con Cartes du Ciel
Empezaré con la frase que anoté cuando terminé de observar este otro trío galáctico en la constelación de Leo: “Tengo que volver a observarlas en una noche con mejores condiciones”.

Y es que la noche del 23 de febrero de 2018, a pesar de disfrutar de los cielos oscuros de mi pueblo y del SC de 235mm, la observación se encontraba condicionada por la presencia de la Luna brillando en el 56% de su superficie, los gélidos 3º C y la mala transparencia debido a cierta bruma y una fuerte humedad en el ambiente.

Definitivamente, la noche no acompañaba. Previamente a apuntar el telescopio hacia NGC3607 y compañía, quise observar las galaxias Messier de la constelación; y fue bastante decepcionante. Las percibí sin problemas, pero mostraban poco detalle. Y algunas NGC menos brillantes, sólo las pude percibir con mucho esfuerzo.

Esto hizo que no albergara demasiadas esperanzas sobre el resultado que me pudiera ofrecer NGC3607/NGC3608/NGC3605, pero como actualmente no estoy como para ir dejando pasar ocasiones de poner el ojo en el ocular, me lie la manta a la cabeza y me puse manos a la obra.




Me encontré con un campo estelar pobre, pero no estaba todo perdido. Justo en el centro veía una galaxia de núcleo brillante y compacto que, a medida que fui adaptando la vista a la oscuridad, aparecía rodeada por un tenue halo que poco a poco se iba haciendo más evidente. Sin duda se trataba de NGC3607, que con su magnitud 9,9 es la más brillante de las tres. Su forma era claramente redondeada.

Cuando empezaba a dibujar el campo estelar para situar ya la galaxia en su sitio, me llamó la atención un triángulo estelar que se encontraba a su izquierda, ya que en uno de sus vértices se encontraba una llamativa pareja estelar.

Posteriormente busqué sus coordenadas exactas para consultar en el listado del WDS si aparecía catalogada como doble, pero ante mi sorpresa, comprobé que no. Así que se trata de hecho, de una pareja de perspectiva.

Por curiosidad, fui a buscar información sobre estas estrellas en la base de datos de Aladin. La componente más brillante se trata de 2MASS J11170899+1759114 (USNO J1117090+175911), de magnitud 12, mientras que la más débil resulta ser la más interesante, ya que 2MASS J11170948+1759242 (USNO J1117094+75927), de magnitud 13,4, es una estrella de alto movimiento propio, como puede comprobarse en esta composición hecha con una foto de 1950 (color azul) y otra de 1995 (color naranja):

Aladin
Con el tiempo veremos las dos estrellas con una separación menor, hasta que finalmente, se irán alejando la una de la otra.

Aunque para movimiento rápido, el de LP 432-27. Su magnitud 16,9 queda por completo fuera de mi alcance en visual, pero en la fotografía se puede ver cómo se ha desplazado unos 14” entre 1950 y 1995.

Pero continuemos con mi experiencia visual.

Con la vista cada vez más adaptada, percibí una pequeña mancha blanquecina ovalada. Consultando las cartas celestes comprobé que se trataba de NGC3608. Tiene asignada una magnitud 10,8, pero por mucho que lo intenté, no conseguí percibir más que lo que interpreté como el núcleo galáctico envuelto en un diminuto halo. Supongo que las condiciones adversas de la noche me impidieron ir más allá. Pero lo que no pudieron condicionar fue a mi imaginación. Junto a ella, cuatro estrellas que brillan alrededor de la magnitud 13, me sugirieron encontrarme ante un escarabajo que se dirigía hacia NGC3607, siendo la galaxia la cabeza del bicho.

¿Qué sería de la afición si no pudiéramos permitir estas licencias a nuestra imaginación mientras estamos bajo las estrellas?

Faltaba la tercera componente del trío, NGC3605, que con su magnitud 12,3 es la más débil del grupo. Moviendo un poco el tubo noto una “presencia” al lado de la pareja de estrellas que estaban, en el campo del ocular, arriba de NGC3607. Y digo “presencia”, porque era sólo eso. Un toque evanescente ovalado, diminuto.

Después de todo, terminé mi observación con la frase que comentaba al principio: “Tengo que volver a observarlas en una noche con mejores condiciones”.

Aladin Lite
NGC3607, NC3608 y NGC3605 fueron descubiertas por William Herschel el 14 de marzo de 1874. Las dos primeras pertenecen al grupo galáctico conocido como Leo II, situadas a 74 y 74,7 millones de años luz de distancia. NGC3605 no aparece como miembro de este grupo estelar aunque se encuentra a unos 67 millones de años luz de distancia.

NGC3607 es una galaxia lenticular, de magnitud 9,9 y 5,5’x5,0’ de tamaño aparente; NGC3608 es elíptica, brilla con magnitud 10,8 y presenta 4,2’x3,0’; mientras que NGC3605, también elíptica, es la más débil y pequeña del trío, con magnitud 12,3 y un tamaño de 1,6’x1,2’.   

Una zona que bien merece una visita si nuestras condiciones de observación (telescopio, contaminación lumínica, turbulencias atmosféricas, transparencia…) acompañan.

viernes, 16 de marzo de 2018

Castor con el SC de 235mm

No hay nada como una espectacular estrella doble asequible, brillante y espectacular, como es Castor (Alpha Geminorum), para recuperar el ánimo en una húmeda y fría noche donde uno va de fracaso en fracaso a la hora de observar objetos difusos debido a una planificación demasiado optimista teniendo en cuenta las condiciones que se van dando.

Ver el blanco inmaculado y el potente brillo de esta pareja estelar, tan próximas entre ellas, es un bálsamo para el ánimo del observador que permite recuperar las fuerzas para continuar con la caza de débiles nebulosas o galaxias esquivas.

Hasta me entretuve a sacarle una fotografía con la DBK:


Y después un dibujo para acabar de descansar la vista:


He observado muchas veces a Castor y nunca me ha defraudado:

https://laorilladelcosmos.blogspot.com.es/2012/01/castor-alpha-gem-sistema-multiple-en.html

Es lo que tiene Castor: presenta una espectacular belleza que emana de una extrema sencillez.

Carta generada con Cartes du Ciel

jueves, 15 de marzo de 2018

Conjunción Venus-Mercurio el 15 de marzo de 2018

Estos días podemos disfrutar de la conjunción que nos ofrecen los dos planetas interiores más cercanos al Sol: Venus y Mercurio. Este último resulta bastante esquivo, y si no estamos familiarizados con la observación celeste, es probable que nunca seamos capaces de verlo.

Pero con esta conjunción, gracias a la presencia del brillante Venus, podemos localizarlo sin ninguna dificultad.

Esta tarde, nada más llegar a casa he ido a buscar la cámara para guardar un bonito recuerdo del momento:


Si podéis, no dejéis de contemplar la belleza que nos regalan nuestros vecinos del Sistema Solar.

sábado, 10 de marzo de 2018

NGC1624 - Cúmulo Abierto asociado a Nebulosidad en Perseus

NGC1624 es un cúmulo abierto asociado a nebulosidad que podemos encontrar en la constelación de Perseus. Se trata de un objeto exigente, por lo que si no disponemos de una buena noche y unos cielos oscuros, lo mejor es dejarlo para otra ocasión.

Es un cúmulo abierto muy joven, se estima que tiene una edad de algo menos de 4 millones de años, y se encuentra situado a unos 20 millones de años luz de nosotros, justo en el brazo más externo de nuestra galaxia. NGC1624 está rodeado todavía de las nubes de gas de las cuales se formó. Brilla con una magnitud de 11,8 y ocupa unos 5’.

Descubierto el 28 de diciembre de 1790 por William Herschel, lo describió como “6 ó 7 pequeñas estrellas, con una débil nebulosidad entre ellas, de considerable extensión y de forma irregular”. Podemos partir de Mu Persei para localizarlo. Se encuentra a unos 4,6º al Nordeste  de esta estrella.

Carta generada con Cartes du Ciel
La noche del 24 de diciembre de 2017 decidí darle una oportunidad y apunté el SC de 235mm hacia él.

Me resultó un objeto ciertamente complicado. Tal vez incluso demasiado para lo que me esperaba, ya que poder observar tanto el cúmulo como la nebulosidad me provocaron un desgaste físico y mental que me dejó tocado para el resto de la observación. Y visto lo visto, como he comentado al principio, el primer consejo que puedo dar es que se deje para otra ocasión si la noche no acompaña o si la contaminación lumínica nos afecta. Y el segundo sería dejar como reto y último objetivo de la noche a NGC1624.

Este es el dibujo que hice después de un buen rato dedicado a su observación:




El primer escollo con el que me topé fue el propio cúmulo, que está formado por estrellas verdaderamente débiles. La más brillante de ellas posee una magnitud de 11,8. Y una vez localizado, la percepción de la nebulosa no es especialmente sencilla.

Hay observadores, como Mark Bratton en su libro “The Complete Guide to the Herschel Objects”, que comentan que la distribución de las estrellas del cúmulo se asemeja a la que muestra las estrellas más brillantes de la constelación de Sagitta. Sea como sea, es necesario un telescopio de buena abertura para afrontar el reto de cazar el cúmulo. Personalmente, esta distribución estelar me ayudó a identificarlo en un primer momento.

Poco a poco y con paciencia fui adaptando lo mejor posible la vista a la oscuridad, y con ello fue apareciendo paulatinamente una nebulosidad fantasmagórica que envuelve las estrellas. Pongo el filtro UHC, y la nebulosa se aprecia un poco más marcada, no demasiado, pero el problema es que entonces, las débiles estrellas del cúmulo desaparecen de la vista. Casi me queda cara de tonto.

El dibujo puede llevar a engaño, ya que primero dibujé las estrellas que pude percibir en el campo del ocular, y posteriormente, con el filtro, la nebulosa asociada. Pero en realidad, para apreciar el conjunto lo mejor es evitar el filtro, aun a pesar de perder fuerza la nebulosidad.

Como digo, un verdadero reto.

Para terminar, añado la fotografía de NGC1624 extraída de Aladin Lite. Fotografía que contribuyó a dejarme un poco más descolocado con este objeto. A tenor de ella, podría dar la impresión de que la nebulosa se presenta con un aspecto ciertamente redondeado, pero mi impresión en visual (y sin querer compararme a él) la de Herschel, es que aparece de forma irregular.

Aladin Lite
Tal vez con telescopios de mayor abertura este cúmulo asociado a nebulosidad daría más juego, pero de momento, yo no he podido hacer nada mejor que lo que he mostrado en el dibujo. Sea como sea, pasé un buen rato con NGC1624.

sábado, 3 de marzo de 2018

Fotografía de NGC2392, la nebulosa del Esquimal en Gemini

Como sabéis, mi fuerte no es la astrofotografía, pero no por ello dejo de intentar también disfrutar con ella dentro de mis limitaciones.

La noche del 23 de diciembre de 2017, después de disfrutar como nunca en visual de la Nebulosa del Esquimal (NGC2392) https://laorilladelcosmos.blogspot.com.es/2018/02/ngc2392-la-nebulosa-del-esquimal-en.html no pude resistirme a intentar fotografiarla con la Nikon D5100. Debería poner a punto la montura, intentar implementar un sistema de guiado y practicar un poco más el procesado con el PixInsight, pero actualmente no tengo suficiente tiempo libre como para hacerlo, de manera que, de momento, tengo que conformarme con este resultado:



No será la mejor fotografía de esta planetaria, pero sea como sea, quiero compartirla. Un bonito recuerdo de la magnífica noche de observación que tuve.

domingo, 25 de febrero de 2018

NGC2392 - La nebulosa del Esquimal en Gemini con el SC de 235mm

Si hay una nebulosa planetaria que se encuentra dentro de mi lista personal  de 10 mejores objetos que observar por un telescopio, esta es NGC2392, la conocida nebulosa del Esquimal o de Cara de Payaso.

Y no es sólo por que fuera una de las primeras cosas que contemplé por mi SC de 127mm, sino también por el hecho de ofrecer muchos detalles sea cual sea el instrumento que utilicemos. NGC2392 me dejó un excelente recuerdo cuando la observé en enero de 2011:

https://laorilladelcosmos.blogspot.com.es/2011/01/ngc2392-nebulosa-del-esquimal-en-gemini.html

Y llegado el turno del SC de 235mm, sólo sirvió para aumentar la debilidad que tengo por esta planetaria.

Y es que no hay para menos. Este es el dibujo que hice de lo que pude llegar a percibir de ella, juntándose unos buenos cielos, buena transparencia, estabilidad atmosférica y buena abertura:



Comencé con el Delos 14mm y ya con estos aumentos resultaba espectacular. El campo estelar era rico y la planetaria se apreciaba perfectamente flanqueada por HIP36370, que con su magnitud 8,2, aparece como perfecta compañera de NGC2392.

Me deleité un buen rato con el espectáculo hasta que me decidí a forzar aumentos. Como he comentado, la noche acompañaba, y pocas veces puedo utilizar el Celestron Ultima de 10mm con tan buena definición y contraste como el que me ofrecía en esos momentos.

Y lo primero que me vino a la mente cuando puse de nuevo el ojo en el ocular fue “Sensacional”. La planetaria no me recordaba a una cara de esquimal, o de payaso, sino más bien a una flor. La estrella central, que no pude apreciar claramente en su día con el SC de 127mm, se percibía sin ninguna dificultad, destacando con fuerte personalidad, coronada por una zona anular bien marcada y con unas zonas externas más débiles y difusas aunque bien presentes.

Parece que del centro emanan delicadas estrías que rodean la estrella central, que curiosamente y en contraposición a lo que percibí en 2011, no quiere ceder ni un ápice de protagonismo.

Y su forma y detalles no es lo único que ofrece visualmente. Además puedo percibirla con una tonalidad entre azulada y grisácea.

Añado el filtro OIII y continúa el espectáculo. Aunque pierdo bastantes referencias estelares, la planetaria se presenta más marcada.

Sin duda una de las nebulosas planetarias más bellas que podemos observar en el cielo y una magnífica experiencia para una noche excelente de invierno.

Carta generada con Cartes du Ciel
Y como colofón final, la maravillosa fotografía que nos regala el Hubble:

NASA, ESA, Andrew Fruchter (STScI), and the ERO team (STScI + ST-ECF)

viernes, 16 de febrero de 2018

M78 - Nebulosa de Reflexión en Orion con el SC de 235mm

Desde que observé a M78 con mi SC de 127mm, que tenía ganas de visitarla de nuevo utilizando el de 235mm.

La noche del 23 de diciembre de 2017 se dieron las condiciones adecuadas: cielos oscuros, estabilidad atmosférica y buena abertura, con lo que me animé a echarle un vistazo.

Así como con el telescopio de 5’ tuve que contentarme con percibir nebulosidad alrededor de las estrellas HD38563A y HD38563B, que brillan con magnitudes 10,2 y 10,6 y se encuentran separadas por 51”, esta vez pude ir un poco más allá.



Decidí forzar aumentos para centrarme en la nebulosa y ya desde un primer momento pude percibirla sin ninguna dificultad alrededor de las dos estrellas que he mencionado antes. Pero una vez fui adaptando la vista a la oscuridad pude ver zonas más externas con presencia nebulosa que en su día me pasaron completamente desapercibidas con el 5’.

Por momentos su forma conjunta me iba recordando al aspecto que suelen presentar algunos cometas que destacan por su brillo, pero después de estar un rato más concentrado, la sensación de encontrarme ante una nebulosa era bien patente.

Ya completamente imbuido en ella, decidí añadir el filtro UHC-S. El panorama mejoró ostensiblemente, no tanto por el hecho de descubrir nuevas zonas de nebulosidad, como por la comodidad y mejor definición que me ofrecía de lo que ya veía sin él.

Probé con el UHC y el OIII, pero los resultados fueron bastante decepcionantes, así que volví con el UHC-S y estuve unos instantes más disfrutando de esta espectacular nebulosa de reflexión antes de volver  encender la linterna roja para acabar de dar los últimos detalles al dibujo.

Situada a unos 2,5º al nordeste de Zeta Orionis, M78 es fácil de localizar gracias a su brillo y extensión. En esta clase de objetos difusos siempre es difícil hacer este tipo de estimaciones, ya que según la influencia que tengan las condiciones de observación pueden variar de un observador a otro.

Por poner dos ejemplos que nos sirvan de cierta referencia, Stephen James O’Meara en su libro “The Messier Objects” estima una magnitud 8,0 y una extensión de 8’x6’, mientras que el maestro Comellas en “Catálogo Messier” apunta magnitud 9,3 y unas dimensiones de 6’x4’.

Carta generada con Cartes du Ciel
M78 fue descubierta a inicios de 1870 por Méchain quien dejó anotado: “Sobre el costado izquierdo de Orión, 2 ó 3 minutos de diámetro, se ven dos núcleos bastante brillantes, rodeados por una nebulosidad".

La nebulosa, situada a unos 1.630 años luz de distancia, refleja la luz emitida por esta pareja de jóvenes estrellas ofreciéndonos un bonito espectáculo.

Aladin Lite
Para otra ocasión, me dejo pendiente el comprobar si soy capaz de percibir otras zonas nebulosas que se encuentran por los alrededores de M78 y que he dejado rotuladas en la fotografía de Aladin Lite: NGC2071, NGC2067 y NGC 2064. Lo que sí queda fuera de mi alcance es la famosa Nebulosa de McNeil, una nebulosa variable descubierta por el astrónomo aficionado Julian W McNeil II (Jay) en 2004, una verdadera pena, aunque no descarto intentar cazarla fotográficamente algún día… otra tarea anotada en mi cuaderno de planificaciones de observación. Curiosamente, en esta imagen no aparece. ¿Quién dijo que el cielo es inmutable?

sábado, 10 de febrero de 2018

NGC1569 - Galaxia en Camelopardalis

De entre todos los objetos que suelo observar, las galaxias son los que más dificultad me entrañan. Puede que sea por qué los cielos en los que suelo plantar el telescopio no son tan oscuros como deberían, o tal vez mi agudeza visual no es tan buena como desearía, o simplemente, algunas son tan débiles que resultan verdaderos retos visuales.

El caso es que, dejando de lado las galaxias más brillantes del cielo, lo normal es que cuando observo alguna que representa un cierto reto, me cueste sangre, sudor y lágrimas el percibir detalles más allá de su núcleo brillante.

Y ese fue el caso de NGC1569.

Y con todo, disfruté mucho con ella.

En una noche en la que pocas cosas más podía pedir en cuanto condiciones de observación, dirigí el SC de 235mm hacia la zona donde debería estar. Todo empezó bien, ya que nada más poner el ojo en el ocular la pude percibir sin ningún problema. Un núcleo brillante, alargado justo al lado de la estrella TYC4073-365-1, que con su magnitud 9,7, constituye una perfecta referencia para localizar la galaxia si la contaminación lumínica nos afecta negativamente.

Con el ojo mejor adaptado a la oscuridad, utilizando la visión lateral y con bastante paciencia he ido notando la presencia de varias zonas difusas, tenues, delicadas… alrededor del centro galáctico que pertenecen a las partes más brillantes de las zonas exteriores de NGC1569. No me ha resultado fácil verlas, por lo que deduzco que, en este caso, se han juntado todos los condicionantes negativos que comentaba al principio.

Seguramente, con mayor abertura se podría sacar mucho más partido a esta galaxia, pero, por otro lado, el brillo del núcleo hace que sea asequible a telescopios de menor abertura que el mío. Sea como sea, bonita y asequible galaxia que ofrece más belleza cuanto mayor sea el diámetro del instrumento utilizado.



NGC1569 se encuentra en la constelación de Camelopardalis, a medio camino entre la Alpha Cam y NGC1502, el cúmulo abierto al que desemboca el asterismo de la Cascada de Kemble. Brilla con magnitud 11,9 y presenta un tamaño aparente de 3,6’ x 1,8’.

Carta generada con Cartes du Ciel
Situada a unos 11 millones de años luz de distancia, NGC1569 es una galaxia irregular que se incluye también en el Atlas de Galaxias Peculiares (Atlas of Peculiar Galaxies) elaborado por Halton Arp identificada como Arp 210. Su característica más destacada es que se trata de una galaxia con brote estelar, lo que significa que su tasa de creación estelar es muy superior a la de una galaxia normal.

En esta fotografía de Aladin podemos verla enmarcada en el campo estelar que la acompaña:

Aladin Lite
Y como siempre, el telescopio Hubble nos ofrece la mejor versión que podemos contemplar de esta bonita y asequible galaxia.

Image Credit: NASA, ESA, the Hubble Heritage Team (STScI/AURA), and A. Aloisi (STScI/ESA)

viernes, 2 de febrero de 2018

NGC2403 - Galaxia en Camelopardalis con el SC de 235mm

La noche del 23 de diciembre estaba resultando una de esas que se pueden contar con los dedos de una mano a lo largo del año. Estaba disfrutando de una temperatura agradable, teniendo en cuenta las fechas, unos cielos oscuros, el SC de 235mm, y lo mejor de todo, una atmósfera estable y tranquila.

Entonces recordé una galaxia de la constelación de Camelopardalis que cuando la observé con el SC de 127 me dejó una grata impresión. Busqué entre los papeles y vi que se trataba de NGC2403. Volví a leer las notas que tenía apuntadas de esa observación y me acabé de decidir. Apunté el telescopio hacia ella a ver cómo se presentaba con mayor abertura.

Carta generada con Cartes du Ciel
Quedo impresionado nada más poner el ojo en el ocular. Sin duda, después de estar un buen rato con ella, llego a la conclusión de que se trata de una de las galaxias no catalogadas por Messier más espectaculares que he visto por el telescopio.



En un principio percibo una nebulosidad elongada, irregular, bien marcada. Al ir adaptando la vista a la oscuridad y utilizando la visión lateral empiezo a percibir zonas galácticas más débiles y varias estrellas que aparecen, quiero pensar, superpuestas a la galaxia.

Y digo, quiero pensar, por qué si no fuera así, me encontraría ante el estallido de una supernova o nova sin saber cómo comprobarlo.

El caso es que esa forma irregular de la galaxia y la presencia de estas estrellas, si no supiera lo que estoy viendo, podría llegar a hacerme pensar que estoy observando una nebulosa.

Momentos como este hace que comprenda mejor el por qué los primeros observadores identificaron las galaxias como objetos nebulosos.

Sea como sea, he disfrutado como nunca con esta galaxia tanto con el SC de 127mm como con el de 235mm, con lo que puedo aventurarme a decir que es un objeto que debemos observar sea cual sea la abertura de nuestro telescopio. Tan sólo necesitamos de unos cielos oscuros para intentar arrancarle todos sus secretos.

Pero después, leyendo acerca de NGC2403, veo que es una galaxia  en la que pueden observarse varias regiones HII, zonas de formación estelar que se encuentran en sus brazos y que teniendo alguna referencia fotográfica, pueda identificarlas correctamente.

Además, parece ser que vale la pena memorizar el aspecto de esta galaxia y las estrellas que podemos ver superpuestas en ella. Se han detectado hasta el momento la explosión de dos supernovas: SN 1954J y SN 2003dj. Quién sabe, a lo mejor esto nos permite descubrir la siguiente supernova que estalle.

NGC2403 es una galaxia espiral intermedia situada a unos 8 millones de años luz de distancia. Brilla con magnitud 8,4, presenta unas dimensiones aparentes de 23,8’ x 12,8’ y pertenece a la Nube de Galaxias Coma-Sculptor.

En conclusión, una galaxia que no podemos dejar de visitar.

Aladin Lite

domingo, 21 de enero de 2018

"El Ojo de Horus" en la Luna - El cráter Damoiseau

No me canso de decirlo. Observar la Luna a través de un telescopio es algo que todo el mundo debería hacer por lo menos una vez en la vida.

Y por mi parte, no me canso nunca de ella.

Cada vez que la visito siempre me ofrece algún aspecto nuevo. Algún cráter con el que no había reparado antes, algún juego de luces sobre un paisaje ya conocido que no había contemplado con anterioridad, alguna formación peculiar, alguna ocultación estelar… y alguna que otra sorpresa que no me esperaba.

La noche del 30 de diciembre de 2017 se juntó un poco todo. Me encontraba en mi pueblo con el SC de 235mm y como la Luna brillaba con fuerza en el cielo, decidí echarle un vistazo. Soplaban rachas de viento que condicionaban negativamente la práctica de la fotografía, pero en visual, había momentos en que la imagen se estabilizaba algo y se podía disfrutar de los paisajes lunares.

A simple vista se veía una bonita Luna acompañada a tan sólo 1,5º por la majestuosa Aldebarán. Y con el telescopio, dando un paseo por el terminador se podían apreciar zonas bien conocidas y espectaculares que suelen mostrarse hacia el día 27 de lunación.

Clavius, Schiller, Schickard, Reiner Gamma, Aristarchus… y entonces me fijé que en el Suroeste de Mare Procellarum, justo en el límite del terminador. ¿Estaba viendo un ojo? Fuera como fuera, sin duda captó de manera inmediata mi atención, y a pesar de las malas condiciones que he comentado, fui rápidamente a fotografiarlo para dejar constancia del momento:


El Ojo de Horus en la Luna. Eso fue lo primero que me vino a la mente y automáticamente pensé en nuestros ancestros que crearon las diferentes mitologías celestes. Por mucho pensamiento científico que tengamos, es difícil escapar a las relaciones que elabora nuestro cerebro entre cosas nuevas y otras ya conocidas.
Las frases “esto se parece a…” o “esto me recuerda a…” siempre nos acompañan.

Aprovechando que había puesto en marcha el ordenador para hacer la fotografía, abrí el Virtual Moon Atlas para intentar identificar este curioso cráter, que gracias al juego de luces y sombras que se dio en ese determinado momento, me sugirió la representación de un ojo en la Luna. Y en seguida comprobé que se trataba del cráter Damoiseau, uno en el que nunca había reparado antes.

Aun sabiendo ya su nombre oficial, estoy seguro que cada vez que vea este cráter, lo reconoceré más por el nombre de “El Ojo de Horus” que no por Damoiseau. Licencias que nos podemos permitir los astrónomos aficionados.

Virtual Moon Atlas
Y una vez identificado, me dispuse a disfrutarlo con tranquilidad y a dibujar lo que veía por el ocular.


Al encontrarse todavía medio oscuro, impide identificar las características de este cráter. Sin embargo, parece que se trate de una superposición de cráteres, de los cuales, el más reciente es más pequeño que el antiguo, y presenta un montaña central que se encuentra iluminada por el Sol. Es realmente bello y sugerente.

También me atraen las zonas inmersas en la oscuridad, más allá del terminador, que empiezan a ser iluminadas es sus partes más altas por los rayos solares. Estos puntos luminosos siempre me transmiten sensaciones tétricas.

Disfruto también de las grietas que se encuentran en el suelo de Oceanus Procellarum, muy delicadas.

Más tarde, volviendo al Virtual Moon Atlas compruebo que Damoiseau es un cráter con unas dimensiones de 36x37 km y que se encuentra aplastando a Damoiseau M, de 54x54 km. Para observarlo con esta forma de ojo deberemos estar atentos a la evolución del terminador cuando se desplace por encima de él. La paciencia valdrá la pena.

Y por lo que puedo ver en esta fotografía extraída del VMA, esta zona es verdaderamente interesante, sobre todo por la presencia del oscuro Grimaldi, y merece una visita cuando se encuentre bien iluminada una vez el terminador la haya superado.

Virtual Moon Atlas